miércoles, 15 de noviembre de 2017

Todo Pasa Por Una Razon

El idioma castellano como cualquier otra lengua, está lleno de frases hechas más o menos acertadas y que pueden ser aplicadas en múltiples ocasiones. Quien no recuerda escuchar alguna de esas frases o refranes salidas por la boca de sus padres, profesores, familiares o amigo en alguna ocasión. Al mal tiempo buena cara, después de la tormenta llega la calma, más se perdió en la guerra, eso es como todo(que poco me gusta esta) son ejemplos validos de algunas de estas citas. El problema es que dependiendo de la situación y del momento en la vida en el que nos encontremos, se hace muy difícil escuchar estas frases y menos seguidlas. Esta claro que la vida no es una linea recta de color de rosa en la que navegar sin penuria. La clave está en no alegrarnos demasiado cuando las cosas van bien, o apenarnos demasiado cuando las cosas se tuercen.

Para mi y mi familia debido a algunos problemas de salud,  los dos últimos años y pico han sido muy duros. He estado muy cerca de tirar la toalla en muchos momentos durante este tiempo. Pero gracias a mi mujer, mi hija y el resto de mi familia parece que la luz al final del túnel empieza a avistarse. Todo comenzó a finales de junio de 2015.Teníamos todo preparado para irnos a pasar unos días durante las fiestas del 4 de Julio a San Diego California, ciudad que nos encanta. Mi mujer y mi hija estaban ya durmiendo y yo llevaba todo el día intentando configurar y trasteando con una tablet que me había comprado. La noche anterior no había dormido mucho, no por nada especial, simplemente estaba de vacaciones y me fui tarde a dormir y mi hija se había despertado pronto. Eran como entre la una y las dos de la madrugada, de repente una sensación extraña que nunca había experimentado anteriormente lleno mi cerebro. Era una sensación de pánico extremo, comencé a correr hacia la habitación donde mi mujer se encontraba durmiendo y ella me vio con tal cara de pánico que pensó que alguien había entrado en casa. Lo siguiente y ultimo que recuerdo fue mi cabeza moviéndose violentamente hacia una lado. Cuando recuperé la consciencia, los paramédicos y los bomberos estaban en mi habitación haciéndome preguntas. ¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? ¿Conoces a esta persona? ¿Quién es el presidente? No se cuanto tiempo estuve inconsciente, solo se que para mi mujer fueron los minutos más largos de su vida. La incertidumbre de no saber que estaba pasando y si despertaría igual que antes, hizo esos minutos angustiosos.

El caso es que me encontré en una ambulancia camino del hospital y sin saber a ciencia cierta que me había pasado o que me iba a pasar. En urgencias empezaron las pruebas, análisis, escaner cerebral y demás protocolos para descartar un ictus. Los médicos determinaron que había sufrido una crisis epiléptica generalizada con pérdida de conocimiento. Era la primera vez que me sucedía en hasta mis entonces 43 años de vida. Tampoco había antecedentes en mi familia. El caso es que me mandaron a casa con una receta para empezar a tomar Keppra ( uno de los antiepilépticos modernos) y con una cita para el neurólogo y un electroencefalograma. Lo siguiente han sido 2 años de neurólogos, pruebas y los momentos más duros de hasta este momento mi vida. Ya explicaré con más detalles en otras entradas mi periplo de tratamientos y experiencias por si a alguien le pueda servir de ayuda.

Ahora que las cosas empiezan a ir mejor y todo está más estabilizado, la experiencia de lo vivido me ha ayudado a aprender a disfrutar un poco más del momento, discutir menos y que las mejores cosas en la vida no son cosas. Aunque el titulo de esta entrada es "Todo pasa por una Razón", no es que crea que la crisis epiléptica pasara por una razón, pero nos ha dado una razón para hacer algo que llevábamos tiempo pensando y hablando pero no decidíamos a hacer. Queríamos mudarnos a España o al menos a otro sitio diferente. Estábamos un poco cansados de Tucson y solo hablábamos de lo cansados que estábamos de vivir allí, pero no eramos capaz de empezar las cosas que teníamos que hacer para comenzar la mudanza. Tengo que reconocer que una mudanza de esta magnitud con un océano de por medio ha sido un desafío tremendo para los tres. El mes que transcurrió desde que pusimos la casa a la venta hasta que llegamos a Piedralaves, ha sido el más estresante de nuestras vidas. Pero este cambio y después de ya 3 meses aquí y casi instalados del todo, ha sido muy positivo para nuestra familia. Tenemos una calidad de vida que nos encanta y el mundo rural nos ha atrapado. Hasta nuestros perros están más felices. Aunque suene a tópico de libro barato de auto ayuda, hemos aprendido que hasta de las experiencias negativas se puede aprender e incluso pueden ayudarte a tomar decisiones que por cualquier causa no eras capaz de tomar.
  





3 comentarios:

  1. Increíble amigo,q bien lo has contado con lo difícil que es a veces sacar todas esas palabras q están tan dentro..Bienvenido a casa y enhorabuena por la familia tan bonita q has traído, si "todo pasa por una razón" ésta es el motivo de tu estancia en Tucson....Mucha fuerza
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