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domingo, 3 de diciembre de 2017

¿Que echo de menos?

Al poco de llegar de Estados Unidos y conversando con alguien que conocía la vida allí, me pregunto que si había algo que echara de menos de mi vida en Estados Unidos. Al principio contesté rápidamente y dije que de momento no podía encontrar nada tan imprescindible que no pudiera vivir sin ello. Una de las cosas que muchos inmigrantes tienen en común después de vivir un tiempo fuera de su país, es que llega un momento en sus vidas en que no son ni de aquí de allí, e intentan encontrar el equilibrio viajando a los dos sitios dentro de su posibilidades. El problema es cuando por cualquier motivo, ya sea económico, político o de otra índole no se pueda viajar al país de procedencia y se viva con la nostalgia y la comparación continua y todos se hace mucho más difícil.

Después de ya unos meses,ya he podido encontrar algunas cosas más, siguen sin ser cosas con las que no pueda vivir sin ellas o acostumbrarme, pero alguna he encontrado. Una de ellas seria los horarios de las tiendas, y más habiendo pasado de vivir en una ciudad de casi un millón de habitantes en su área metropolitana, a una población de solo unos cientos por encima de los dos mil. Si el cambio hubiera sido a una ciudad más grande en España o proviniera de una población con la misma cantidad de habitantes en Estados Unidos, la comparación sería mas justa, pero no ha sido así. Aquí tengo que programar un poco más mi día en función de los comercios y sus horarios que siguen teniendo horarios partidos y abriendo bastante tarde por la mañana para mis actuales hábitos de descanso nocturno. En Tucson podía salir a comprar cualquier cosa que se me ocurriera o me hiciera falta sin importar la hora que fuera, siempre había alguna grande superficie abierta 24 horas al día. También es entendible que una persona que lleva un comercio tradicional no va a estar 24 horas en su negocio, pero eso no es lo que se está discutiendo aquí, simplemente se discute cosas que a las que me había acostumbrado. Para mi mujer y mi hija que han crecido con este tipo de cosas, el cambio ha sido un poco más duro en este aspecto, pero lo están llevando bien. 

El valor de la dieta mediterránea bien llevada a cabo, ha sido estudiada y recomendada en todo el mundo, pero también echamos de menos al vivir en un sitio pequeño más variedad en lo que a restaurantes se refiere. Viniendo de Estados Unidos, un país construido a base de inmigrantes que viajaron también con la cocina de sus país y en el que en cualquier esquina puedes encontrar comida de cualquier sitio con restaurantes familiares de muy buena calidad, es difícil vivir ahora en un sitio con mayoría de cocina tradicional española(muy rica por cierto) y poca o ninguna variedad internacional. Nos encanta la comida asiática, bien sea Coreana, China, Japonesa, Thai, India y por supuesto habiendo vivido tantos años cerca de la frontera con México, la cocina Mexicana. Ahora mismo me está apeteciendo un Hot Dog estilo sonora(con bacon, frijoles, tomate, mayonesa, cebolla) y unos tacos de carne asada que puedes encontrar en miles de sitios en Tucson. También en los supermercados la variedad en comida internacional es mucho mayor a la que podemos encontrar en los de la zona, intentamos solucionar esto visitando restaurantes internacionales y supermercados cuando salimos a ciudades cercanas más grandes( Madrid, Avila, Talavera).

Aunque hemos podido comprobar que el mercado de segunda mano está en auge en España, todavía se encuentra a muchos puntos de distancia de otros países Europeos o Estados Unidos. La red de tiendas y compra y venta de segunda mano en Tucson, del cual me consideraba un experto me dio mucha satisfacción y el poder tener cosas que si hubiera tenido que pagar lo que cuestan nuevas no podría habérmelas permitido o tendría que haber tenido que pagar a plazos o a crédito a lo que totalmente me niego.Tengo que dar las gracias a mi mujer que fue la que me descubrió este mercado y la que me enseñó a moverme por el, ya que para mi era totalmente desconocido. También permite a mucha gente joven o en situación económica delicada amueblar una casa por poco dinero, y encontrar todo lo necesario en un hogar a la vez que se convierte en una manera de reciclar, y en otros casos en una forma de negocio al ir en la búsqueda del tesoro perdido por las tiendas de segunda mano. Lo que no entiendo es si aquí el mercado del coche de segunda mano lleva décadas implantado y la gente compra coches usados, porque en otras cosas todavía se muestra reticente a comprarlo usado.

También hay que decir que la vida en los pueblos desde que Internet llego es mas fácil si sabes aprovecharte de las ventajas que ofrece y estás familiarizado con la compra online. Hay compañías en las que puedes comprar algo y al día siguiente tenerlo en la puerta de tu casa con el golpe de un par de clics, y aunque intento comprar localmente lo máximo posible a veces es imposible no recurrir a una de estas formas de compra. También aunque he reflejado las cosas que echamos de menos, también es muy gratificante vivir en un entorno precioso y privilegiado, en el que a cinco minutos en coche puedes ir a por leña(gracias Machi por tus consejos) encontrar un montón de rutas, senderos y entornos paradisíacos por los que pasear y disfrutar de la naturaleza( cuando el viento nos deja, que parece que la veleta se ha instalado por un tiempo).También es muy gratificante encontrar siempre a alguien con quien a hablar, tomar un aperitivo o hablar del frío o calor que hace dependiendo de la época del año. 




miércoles, 15 de noviembre de 2017

Todo Pasa Por Una Razon

El idioma castellano como cualquier otra lengua, está lleno de frases hechas más o menos acertadas y que pueden ser aplicadas en múltiples ocasiones. Quien no recuerda escuchar alguna de esas frases o refranes salidas por la boca de sus padres, profesores, familiares o amigo en alguna ocasión. Al mal tiempo buena cara, después de la tormenta llega la calma, más se perdió en la guerra, eso es como todo(que poco me gusta esta) son ejemplos validos de algunas de estas citas. El problema es que dependiendo de la situación y del momento en la vida en el que nos encontremos, se hace muy difícil escuchar estas frases y menos seguidlas. Esta claro que la vida no es una linea recta de color de rosa en la que navegar sin penuria. La clave está en no alegrarnos demasiado cuando las cosas van bien, o apenarnos demasiado cuando las cosas se tuercen.

Para mi y mi familia debido a algunos problemas de salud,  los dos últimos años y pico han sido muy duros. He estado muy cerca de tirar la toalla en muchos momentos durante este tiempo. Pero gracias a mi mujer, mi hija y el resto de mi familia parece que la luz al final del túnel empieza a avistarse. Todo comenzó a finales de junio de 2015.Teníamos todo preparado para irnos a pasar unos días durante las fiestas del 4 de Julio a San Diego California, ciudad que nos encanta. Mi mujer y mi hija estaban ya durmiendo y yo llevaba todo el día intentando configurar y trasteando con una tablet que me había comprado. La noche anterior no había dormido mucho, no por nada especial, simplemente estaba de vacaciones y me fui tarde a dormir y mi hija se había despertado pronto. Eran como entre la una y las dos de la madrugada, de repente una sensación extraña que nunca había experimentado anteriormente lleno mi cerebro. Era una sensación de pánico extremo, comencé a correr hacia la habitación donde mi mujer se encontraba durmiendo y ella me vio con tal cara de pánico que pensó que alguien había entrado en casa. Lo siguiente y ultimo que recuerdo fue mi cabeza moviéndose violentamente hacia una lado. Cuando recuperé la consciencia, los paramédicos y los bomberos estaban en mi habitación haciéndome preguntas. ¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? ¿Conoces a esta persona? ¿Quién es el presidente? No se cuanto tiempo estuve inconsciente, solo se que para mi mujer fueron los minutos más largos de su vida. La incertidumbre de no saber que estaba pasando y si despertaría igual que antes, hizo esos minutos angustiosos.

El caso es que me encontré en una ambulancia camino del hospital y sin saber a ciencia cierta que me había pasado o que me iba a pasar. En urgencias empezaron las pruebas, análisis, escaner cerebral y demás protocolos para descartar un ictus. Los médicos determinaron que había sufrido una crisis epiléptica generalizada con pérdida de conocimiento. Era la primera vez que me sucedía en hasta mis entonces 43 años de vida. Tampoco había antecedentes en mi familia. El caso es que me mandaron a casa con una receta para empezar a tomar Keppra ( uno de los antiepilépticos modernos) y con una cita para el neurólogo y un electroencefalograma. Lo siguiente han sido 2 años de neurólogos, pruebas y los momentos más duros de hasta este momento mi vida. Ya explicaré con más detalles en otras entradas mi periplo de tratamientos y experiencias por si a alguien le pueda servir de ayuda.

Ahora que las cosas empiezan a ir mejor y todo está más estabilizado, la experiencia de lo vivido me ha ayudado a aprender a disfrutar un poco más del momento, discutir menos y que las mejores cosas en la vida no son cosas. Aunque el titulo de esta entrada es "Todo pasa por una Razón", no es que crea que la crisis epiléptica pasara por una razón, pero nos ha dado una razón para hacer algo que llevábamos tiempo pensando y hablando pero no decidíamos a hacer. Queríamos mudarnos a España o al menos a otro sitio diferente. Estábamos un poco cansados de Tucson y solo hablábamos de lo cansados que estábamos de vivir allí, pero no eramos capaz de empezar las cosas que teníamos que hacer para comenzar la mudanza. Tengo que reconocer que una mudanza de esta magnitud con un océano de por medio ha sido un desafío tremendo para los tres. El mes que transcurrió desde que pusimos la casa a la venta hasta que llegamos a Piedralaves, ha sido el más estresante de nuestras vidas. Pero este cambio y después de ya 3 meses aquí y casi instalados del todo, ha sido muy positivo para nuestra familia. Tenemos una calidad de vida que nos encanta y el mundo rural nos ha atrapado. Hasta nuestros perros están más felices. Aunque suene a tópico de libro barato de auto ayuda, hemos aprendido que hasta de las experiencias negativas se puede aprender e incluso pueden ayudarte a tomar decisiones que por cualquier causa no eras capaz de tomar.